Numerosos estudios han demostrado que la calidad del sueño incide directamente en la salud física y mental , influyendo sobre niveles de energía, funciones cognitivas y bienestar emocional.
Dormir bien permite al cuerpo reparar tejidos, equilibrar hormonas y fortalecer el sistema inmunológico. Cuando el descanso se ve interrumpido por una noche de desvelo —ya sea por trabajo, compromisos sociales o insomnio— las consecuencias no tardan en manifestarse: cansancio persistente, dificultad para concentrarse, irritabilidad e incluso alteraciones metabólicas.
Ante estos efectos, muchas personas buscan soluciones rápidas para recuperar el equilibrio, y la alimentación desempeña un papel fundamental en este proceso.
¿Qué comer si me desvelé?
Después de una noche sin dormir, el organismo