La serpiente de oro: uno y muchos ríos Relato de un paseo en Santiago inspirado en las páginas de la novela y el libro de memorias del escritor peruano.

Leer una novela es caminar por la prosa de su autor. Y en La serpiente de oro de Ciro Alegría esta se abre a ratos como un camino escarpado, de tropiezos para el lector desprevenido que, al intentar otearla, verá que debe avanzar con cuidado, así como el viejo Matías le advertía siempre, en la novela, al ambicioso Osvaldo Martínez. En otros momentos, el lector notará la prosa fluir y correr libre, como el río Marañón, su personaje central: dulce y bondadoso, a veces, caudaloso y mortal, otras .

Quizás por eso, entre tantas imágenes que esta novela nos muestra en su recorrido, una de las centrales sea la de una balsa abriéndose p

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