No es una plaga, sino una bendición . Aunque durante un tiempo causen molestias, obliguen a dar rodeos e invadan las aceras, los andamios que en estos momentos pueblan muchas calles de Gandia van a dar un beneficio enorme porque permiten rehabilitar edificios enteros y mejorar la eficiencia energética en las viviendas, lo que, además de generar confortabilidad, moderniza los inmuebles y los hace más atractivos.
Lo de la plaga es, en realidad, porque parece que muchas comunidades de vecinos se hayan puesto de acuerdo para ejecutar esas obras al mismo tiempo . Es exactamente así, pero tiene una causa común: las ayudas de los fondos Next Generation de la Unión Europea , gestionadas por el Ministerio de Vivienda, que han supuesto un regalo inesperado para impulsar esas actuaciones.