Si bien no quería estar en una lista, Martín Lousteau tenía su propia candidata: había logrado convencer a la actriz Thelma Fardín para que, por primera vez en su vida, se postule como diputada nacional. Su mujer, Carla Peterson, también actriz, había colaborado para convencerla de dar el salto a la arena política. Sin embargo, esa idea naufragó cuando la UCR cerró un acuerdo con Confianza Pública, el partido de Graciela Ocaña, y le plantearon al economista que era un giro a la izquierda que podía complicar la elección de los radicales.

Con todo, las negociaciones de los ex Juntos por el Cambio para cerrar las boletas a diputados y senadores por CABA fueron dramáticas y aún dejan heridos. Lo que pudo haber sido un armado competitivo como tercera fuerza terminó en una atomización total: qu

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