Callum Barker espera paciente a que lleguen los manifestantes. Ha sido uno de los primeros en presentarse frente al hotel The Bell en Epping , una pequeña ciudad al noreste de Londres que se ha convertido en el foco de las protestas contra los solicitantes de asilo en el Reino Unido . Barker, trabajador de la construcción y vecino de la localidad, se ha alzado como una de las voces más destacadas de las manifestaciones después de que uno de los huéspedes del hotel , de origen etíope, fuese detenido por presuntamente intentar agredir sexualmente a una niña de 14 años a principios de julio.
“Para mucha gente era algo inevitable. Sabíamos que tener a esta gente aquí es un peligro , así que no fue una sorpresa que detuvieran a alguien”, asegura este joven de 22 años, trabajador