Del análisis de los escándalos recientes —los audios de Diego Spagnuolo y la polémica por la cripto $LIBRA— en la conversación pública de los argentinos surge una pregunta incómoda, pero inevitable: ¿la reacción social frente a la corrupción depende de la situación económica?
Los datos dea Monitor Digital muestran que ambos casos activaron un clima de rechazo abrumador, con porcentajes de negatividad cercanos al cien por ciento.
Sin embargo, no se trata de idénticos registros.
En $LIBRA, la crítica tomó forma de burla, ironía y memes, mientras que en los audios el tono derivó hacia la indignación moral y la denuncia de un entramado de corrupción en el manejo de fondos para personas con discapacidad.
Lo que en un caso se procesó como imprudencia financiera del presidente, en el otro se