El presidente Gustavo Petro demostró esta semana que no tiene los ojos puestos en el proyecto de sanción del Consejo Nacional Electoral (CNE) a su campaña de 2022, en el que los magistrados Benjamín Ortiz y Álvaro Hernán Prada confirmaron en más de 500 páginas, y tras revisar facturas de la Dian, documentos y pruebas testimoniales, que su campaña violó los topes electorales por encima de los 3.000 millones de pesos en primera y segunda vuelta.
Más allá de que Petro tenga el sol en la espalda y esté preocupado por rematar los 11 meses de Gobierno que le quedan, el presidente tiene hoy otras prioridades que, a juicio de sus más cercanos colaboradores, pueden ser decisivas para su futuro político : la conformación de un solo partido que surja de la fusión de las personerías jurídicas de la