El concepto de susurro me remitió al título de otra película: “Gritos y susurros”, de Ingmar Bergman, clásico de la filmografía. Sin embargo, prefiero profundizar en el Libro de los Reyes (1 Re 19, 9-13), donde se explicita que Dios no se expresa con fuertes vientos ni con violentos terremotos, sino con sutiles susurros para suscitar la cercanía amorosa y la escucha reverente.
En 1965, Omar Sharif protagonizó un colosal elenco cinematográfico para escenificar la película “Genghis Khan”, quien unió a las tribus mongolas y dominó gran parte de Asia. El filme, rodado en la antigua Yugoslavia con apoyo del Mariscal Tito, fue un fracaso y no alcanzó el éxito de otras superproducciones, como Los Diez Mandamientos, Espartaco, Ben Hur o El Cid.
La música del compositor Yugoslavo, Dusan Radic, ob