La vida dejó a Francisco Hernández con una discapacidad, pero encontró en el running una manera de salir adelante
Uno de los golpes más duros que una persona puede recibir es perder uno de sus cinco sentidos. La vida que construyeron a lo largo de los años cambia de un momento a otro y es algo que parecería significar el final de la misma. Cuando un atleta se ve bajo esta situación , todo el tiempo que dedicó a su disciplina también se puede percibir como que desaparece, pues nunca será igual la manera en la que vivían su deporte. Francisco Hernández es el vivo ejemplo de que dicha situación es un nuevo comienzo, un reto que proyecta una versión más fuerte y completa de sí mismo después de atravesar por una dificultad que parecería imposible de superar.
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