Tener dólares estadounidenses u otras divisas extranjeras ha dejado de ser un asunto que pase desapercibido para la Agencia Tributaria . En los últimos meses, Hacienda ha intensificado sus controles para supervisar el movimiento de capitales, centrándose especialmente en las cuentas, inversiones o activos que los residentes fiscales mantienen fuera del país.
El objetivo es claro: prevenir el fraude fiscal y el blanqueo de capitales . Por ello, los contribuyentes deben ser capaces de demostrar el origen de sus fondos, la manera en que los obtuvieron y el propósito de su uso.
No se trata únicamente de detectar fraudes. La normativa vigente obliga a cualquier persona que posea bienes en el extranjero -en euros, dólares o cualquier otra moneda - a declararlos en tiempo y forma.