en estudios sobre la felicidad, ha compartido recientemente una reflexión que se ha viralizado en redes sociales: "Las personas más felices son aquellas que no dejan nunca de aprender. No lo hacen por obligación, sino por curiosidad".
Según el experto, cuando una persona mantiene vivo el impulso natural de descubrir, ya sea leyendo, explorando nuevos temas o probando experiencias distintas, se activa una emoción clave: el interés. Esta sensación, explica, abre la puerta a estados de mayor satisfacción y contribuye a un bienestar más profundo y duradero.
La curiosidad como llave del bienestar
Lejos de entender el aprendizaje como una tarea pesada o una exigencia académica, Brooks propone verlo como un acto voluntario de exploración. No se trata de acumular conocimientos, sino de cult