Microsoft está dando señales claras de hacia dónde apunta el futuro de la computación personal: un sistema operativo que funcione directamente desde la nube. Fuentes cercanas a la compañía revelaron que la próxima gran apuesta será un “Windows Cloud” , pensado para que los usuarios accedan a sus programas y archivos desde cualquier dispositivo conectado a internet, sin depender del almacenamiento físico.
La idea no es nueva, pero ahora las condiciones tecnológicas la hacen viable. El auge de la conectividad 5G , la reducción en los costos de servidores y los avances en virtualización permitirían que un sistema completo se ejecute de manera remota, con la misma fluidez que en un computador local.
Este cambio de paradigma ofrece varias ventajas: mayor seguridad, ya que los datos se alm