Hablar de la hermandad de donantes de sangre en Almendralejo es hablar de compromiso, de continuidad y de la importancia de algo tan básico como invisible, la sangre que sostiene a los hospitales y permite que el sistema sanitario funcione. Al frente de esa labor se encuentra desde hace más de tres décadas Antonio García Martín de las Mulas, delegado local de la hermandad de donantes de sangre de Badajoz en Almendralejo. Siempre conocido entre su gente como ‘El Mula’.
Los inicios, recuerda, fueron muy distintos. En los primeros tiempos había que movilizar a personas concretas, lanzar avisos urgentes y organizar desplazamientos improvisados a Badajoz. Con el paso de los años esa figura espontánea que coordinaba se convirtió en algo mucho más estructurado, nacieron las hermandades y se orga