El pianista gaditano Manolo Carrasco acaba de presentar «Ángel», un álbum profundamente íntimo dedicado a su padre, grabado junto a la prestigiosa Orquesta Sinfónica de San Petersburgo. Con más de 50 discos publicados y una trayectoria internacional que lo ha llevado a escenarios tan icónicos como la Plaza Roja de Moscú, Carrasco sigue defendiendo la fusión entre tradición, emoción y universalidad.
El pasado viernes actuó en el Ateneo de Madrid. ¿Cómo fue la experiencia?
Fue un concierto precioso. El Ateneo tiene una atmósfera especial, cargada de historia, y la acogida fue fantástica. Allí presentamos parte de Ángel y sentí una conexión enorme con el público.
«Ángel» es un homenaje muy personal a su padre. ¿Cómo fue transformar esa pérdida en música?
La música me salió de dentro, de m