El reciente pronunciamiento del presidente Gustavo Petro, manifestando abiertamente que “no tenemos confianza en el sistema electoral” colombiano, ha despertado una profunda preocupación institucional y política en todo el país.
Desde su intervención en el XX Conversatorio de la Jurisdicción Constitucional, Petro puso en duda la transparencia del sistema electoral, especialmente al señalar la continuidad del contrato con la empresa Thomas Greg & Sons para la logística y el software del escrutinio electoral. Esta firma tecnológica, contratada por más de una década, ha sido señalada por Petro como un riesgo potencial, aunque sin presentar pruebas concretas de fallos o vulnerabilidades.
La reacción fue inmediata: desde distintos sectores del Congreso y de organismos independientes se rechaz