Hace dos años, los depósitos a plazo eran un producto altamente atractivo en el sistema financiero . Incluso una financiera como Alfin llegó a pagar más de 9% de interés anual en soles, una tasa nunca antes vista. Miles de familias apostaron por dejar su dinero “amarrado” por algunos meses o años a cambio de esa rentabilidad.
Con una inflación que disparaba la tasa de interés del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP ), las entidades financieras ofrecían buenos retornos. No era extraño: entre abril de 2022 y mayo de 2023, los depósitos a plazo crecieron a ritmos de hasta 46,9% interanual. Fue el punto más alto de un ciclo que convirtió a este producto en el preferido de los ahorristas.
Ese auge, sin embargo, empezó a desinflarse desde fines de 2023, cuando el BCRP inició el recor