Valeria Licciardi es mucho más que actriz. Activista nata, emprendedora audaz , trabajadora social, periodista: todas puertas de entrada a lo social –un mundo que respira y a partir del que reflexiona y actúa– que le aportan distintas perspectivas. Si sumamos a todo eso que sobrevivió a la exposición de Gran Hermano (aunque esquivando establishment post reality) y que se apropia de cada traje que le toca ponerse en la ficción para intentar cambiar el mundo que la rodea , alumbramos aún mucho más su pasión por la transformación, tanto personal como colectiva.
En la segunda temporada de División Palermo (Netflix), su personaje Viviane, una mujer trans que se une a una brigada de diversidad, la hace volver a repensar la inclusión, a la par que, lejos de la inclusión forzada