Una persona ha conseguido librarse del pago de un iPhone 16 que jamás recibió después de que Jazztel le reclamara las cuotas del terminal. El motivo: un tercero suplantó su identidad y falsificó su firma para quedarse con el dispositivo.
La operadora exigía el pago
El afectado descubrió la estafa cuando la compañía comenzó a reclamarle los pagos de un teléfono que nunca había llegado a sus manos. Pese a las evidencias, Jazztel mantenía que debía abonar el importe del terminal.
FACUA intervino para frenar el abuso
Ante la negativa de la empresa a reconocer el fraude, el consumidor acudió a FACUA. Tras la mediación de la asociación, la operadora rectificó y anuló la deuda, reconociendo que el cliente no era responsable de la operación fraudulenta.
Un caso que alerta a los consumidores