Los libros de historia no se han detenido a contar en detalle –o ni siquiera han tenido en cuenta– el papel protagónico que jugaron dos mujeres en dos de los momentos más memorables de los 350 años de vida de Medellín.

Se trata de Ana de Castrillón, a la cual no pocos le han dado el título de cofundadora, cuando Medellín nació como villa en 1675. Y de Rosalía Saldarriaga Vélez, quien según la letra menuda –curiosa y no plenamente confirmada– habría sido clave para que Medellín se convirtiera en capital de Antioquia en 1826 y le corriera la butaca a Santa Fe de Antioquia.

Lea: Así fue el suicidio de los indígenas que habitaban Medellín, un 24 de agosto de hace 484 años

Ana de Castrillón era una mujer peculiar: en una región como Antioquia, conservadora hasta la médula y defensora de la

See Full Page