El “plan de 28 puntos para la paz en Ucrania” que ha presentado Estados Unidos no es para Ucrania. Ni siquiera es para Rusia, aunque se haya redactado con aportaciones rusas. En cambio, la propuesta busca beneficiar a una sola persona: el presidente estadounidense, Donald Trump.

Al igual que el plan de paz de la Administración Trump para Gaza, el marco ucraniano pretende obtener una rápida “victoria” en política exterior. Para un presidente al que nada le gusta más que presentarse como un pacificador, esta es una oportunidad no solo para atribuirse el mérito de un alto el fuego, sino también para posicionarse como el eje de su implementación. De la misma forma que el alto el fuego en Gaza (que Israel ha violado en repetidas ocasiones) está siendo supervisado por una “Junta de Paz” dirigi

See Full Page