Escribe Javier Cercas en Anatomía de un instante que “en democracia la política es un teatro y nadie puede actuar en un teatro sin fingir”. En cada sesión de control al Gobierno en el Congreso, el espectador sufre por el clima de tensión que se crea en el fuego cruzado entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo. El presidente tira de ironía, el jefe de la oposición, de sarcasmo. Pero hay momentos en que su intercambio de palabras sume en la incomodidad a quienes lo siguen en directo. Y aunque, como defiende Cercas, en estos enfrentamientos verbales seguro que hay una parte de actuación, porque la política es teatro, a veces el ruido amenaza con tragedia.

Porque tragedia es que los dos principales partidos de la Cámara no se puedan poner de acuerdo en nada. Sus líderes no se soportan, pe

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