En Alemania y en Francia se insinúa la vuelta del servicio militar volun­tario como preparación a un posible enfrentamiento bélico contra Rusia. El primer ministro Starmer ha declarado por primera vez en la historia reciente estar dispuesto a enviar tropas británicas a Ucrania como fuerza de paz, si hay un acuerdo que lo permita.

Trump quiere pasar a la historia como el presidente que más guerras ha interrumpido y mueve toda su capacidad militar y su retórica cambiante para que Putin y Zelenski firmen un armisticio o un alto el fuego que detenga la carnicería humana que desangra los ejércitos ucranianos y rusos desde hace cuatro años.

No hay guerras eternas ni victorias o derrotas que no dejen el amargor de la venganza entre vencedores y vencidos. En Europa hemos practicado el macabro de

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