Cuando un fiscal fracasa en investigar, la salida política es predecible: una embajada en el Caribe con palmeras y olvido.

En las últimas horas de este 27 de noviembre, Alejandro Gertz Manero ha oficializado su renuncia como Fiscal General de la República. Con 86 años de edad y tras haber presidido una gestión de casi siete años marcada por contradicciones institucionales, el primer titular de la Fiscalía autónoma dejará su cargo mientras México se debate entre la esperanza de una renovación en la procuración de justicia y la inquietud por lo que significa una transición acelerada en la institución más sensible del sistema jurídico nacional. Lo que ha ocurrido en estas horas no es simplemente un cambio administrativo.

Es la manifestación tangible de cómo, en México contemporáneo, la just

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