La ingesta regular de bebidas alcohólicas es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de hígado graso. Esta es la enfermedad hepática más común y ya afecta a más del 25% de los adultos en todo el mundo.

Aunque los especialistas insisten en que no existe un nivel de consumo completamente seguro, los estudios lograron establecer umbrales informativos clave.

La literatura médica internacional advierte que el 90% de las personas que consumen alcohol de manera habitual terminan con depósitos de grasa en el hígado. De ese grupo, casi un 30% desarrolla cirrosis con el tiempo.

La enfermedad puede permanecer sin síntomas durante años, por lo que la detección suele ocurrir en etapas avanzadas, cuando ya hay daño irreversible.

Umbrales de riesgo y sexo

El impacto del alcohol

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