Narela comenzó a jugar al fútbol con sus hermanitos: los acompañaba a entrenar y, un día, con apenas siete años, se animó a sumarse en la escuelita El Balón. Este año, ya defendiendo los colores de Noroeste , fue una de las figuras del Mundialito y no pasó inadvertida.

Los veedores de Banfield quedaron sorprendidos con su nivel y no dudaron: hablaron con su mamá y la invitaron a viajar a Buenos Aires para realizar pruebas en el club. Viajó, y a la semana llegó la noticia que cambiaría todo: la querían fichar. “Sentí una alegría enorme. Era lo que siempre había querido” , contó en diálogo con DIARIO RÍO NEGRO .

«Sentí una alegría enorme. Era lo que siempre había querido” Narela Jensen

Durante todo este año, Narela, siempre acompañada por su mamá, Micaela, viajó mensualm

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