En pocas semanas el nombre de Wilmar de Jesús Mejía dejó de ser un dato anecdótico en los círculos administrativos para convertirse en el centro de un escándalo que sacude las estructuras de inteligencia del Estado. Lo que hoy está en investigación nació —según la Unidad Investigativa de Noticias Caracol y varias publicaciones nacionales— cuando archivos, chats y audios incautados a la disidencia comandada por alias “Calarcá” mencionaron a funcionarios civiles y militares y trazaron supuestos vínculos con el interior del poder estatal. Entre los señalados aparece Mejía, hasta hace poco un funcionario poco conocido fuera de la órbita del Gobierno.

De informante y representante a hombre clave en la DNI

El perfil público de Mejía sorprende por su heterogeneidad: es presentado en distintas

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