El peronismo sufre una expoliación semántica. No es culpa de nadie y es responsabilidad de todos. Eso consiste en una sustracción sutil pero implacable que va quitando el significado auténtico de las palabras y que al ser aceptada por casi todos, termina otorgando el monopolio casi absoluto del sentido, la esencia y la representación identitaria a una parte sobre el todo.

Es un escamoteo lingüístico que no solo altera el lenguaje sin que reconfigura el poder, el reconocimiento y las pertenencias.

En la retórica se llama metonimia cuando una palabra o concepto es sustituido por otro y en la semiología se habla de sinécdoque que es cuando se aplica al todo el nombre de una parte. Tomar el todo por la parte o la parte por el todo es un juego de espejos que distorsionan la proporción

See Full Page