Los sanchistas se miran de reojo desde hace tiempo e intentan salvarse de la quema. Han seguido escrupulosamente las consignas recibidas a través de argumentarios elaborados en el Gabinete de Presidencia del Gobierno, sin molestarse siquiera en cambiar una sola palabra.
No han dudado en expresar en sus declaraciones lo que habían recibido a través del WhatsApp. Ahí se incluía la descalificación de la Sala Segunda del Tribunal Supremo como órgano jurisdiccional que se dejaba llevar por las inclinaciones políticas de sus miembros; se incluía tomar como referencia el comportamiento del Tribunal Constitucional, aunque no es un órgano judicial; se introducían comentarios en los que se ponía en duda la capacitación profesional de jueces empeñados en buscar las vueltas a personas pertenecientes

La Tribuna de Albacete

The Babylon Bee
Raw Story
Crooks and Liars