Una calle poco transitada; una persona mayor pasando por allí; un delincuente que se hace el tonto; otro que colabora animando a la víctima a caer. Los sempiternos timos de la estampita y el tocomocho , otra vez en uso en el mundillo criminal.

La Guardia Civil ha desarticulado una banda que se lucraba quitándoles joyas a personas de edad avanzada, sobre todo mujeres , mediante este tipo de engaños. Aunque en algunos casos también han llegado a robar con violencia e intimidación, y en al menos uno de los delitos han utilizado métodos de sumisión química.

Dos estafadores se repartían el trabajo. Según ha contado la Guardia Civil este sábado, un hombre abordaba a la víctima y le mostraba lo que parecían ser fajos de billetes de 50 euros, o de 20, y le decía que necesitaba cambia

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