Ciudad de México.- La salida silenciosa de algunas marcas chinas del mercado mexicano ha comenzado a dejar un vacío inesperado para cientos de propietarios que hoy enfrentan trámites inconclusos, dudas técnicas y la imposibilidad de recibir servicio. Tras dos años de una expansión acelerada, parte de esa ola empieza a retroceder sin que existan reglas claras que obliguen a las empresas a mantener un soporte mínimo.

SEV es uno de los casos más recientes. La marca, creada en México y abastecida de vehículos eléctricos multimarca provenientes de China, llegó a ofrecer cuatro modelos —E-Nat, E-Tus, Friday y Friday 410— y a abrir agencias en puntos estratégicos de Ciudad de México y Estado de México. Hoy, esas instalaciones están cerradas.

La experiencia de clientes afectados revela la m

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