En la primera acción del choque, el Alavés silenció a la grada con un gol de Pablo Ibáñez, que remató a placer un saque de esquina mal vigilado por Marc Bernal. El golpe despertó al Barça, y en el minuto nueve llegó la réplica: Raphinha apareció por la línea de fondo para regalar un balón atrás que Lamine Yamal convirtió en un zurdazo alto y seco, imposible para un Sivera ya vencido.

Aun así, el Alavés volvió a merodear el golpe. Jonny rozó el 1-2 en el minuto 24, pero Joan García emergió salvador. Ese susto espoleó a los azulgranas, que respondieron con un segundo tanto: Raphinha, de dulce en su regreso, hiló otra asistencia perfecta hacia Dani Olmo, que definió con una volea baja impecable. Justo antes del descanso, Lamine rozó el tercero con un disparo que se estrelló en el palo.

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