Los estudios coinciden: una esponja puede concentrar millones de microorganismos en poco tiempo, incluso más que un baño. Por eso, revisar su estado y reemplazarla cuando corresponde es una medida sencilla que cuida la higiene del hogar.

Cada cuánto conviene cambiar la esponja de la cocina

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La recomendación general es renovarla cada 7 a 15 días, dependiendo del uso . Si se cocina varias veces al día, el cambio debe ser más frecuente. Otros indicadores son el olor, la textura esponjosa que se vuelve rígida o pegajosa y la aparición de manchas negras.

Cómo mantenerla segura durante el uso diario

Para prolongar su vida útil sin riesgos:

Escurrirla

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