Las inundaciones que golpean a Indonesia desde hace varios días se convirtieron en una de las peores tragedias recientes del país. Las intensas lluvias monzónicas desencadenaron desbordes de ríos, aludes de barro y devastación total en decenas de poblaciones, sobre todo en las provincias de Sumatra del Norte, Sumatra Occidental y Aceh. El saldo oficial ya supera los 300 muertos y todavía hay decenas de personas cuyo paradero es incierto .

La magnitud del desastre quedó en evidencia cuando los equipos de emergencia informaron que, a medida que el temporal daba una leve tregua este sábado, pudieron acceder a zonas que habían quedado aisladas por las crecidas.

Ahí comenzaron a hallar cuerpos entre los restos de viviendas destruidas, campos arrasados y caminos convertidos en rí

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