Mientras Francia lanza una estrategia pionera para abordar el problema como una epidemia, España encabeza el consumo mundial de benzodiacepinas y casi la mitad de la población duerme mal
Estrés. Ansiedad. Pantallas. Horarios tardíos. O demasiado tempranos. Ruidos. Contaminación lumínica. Calor. Sobrepeso. Hijos. O no poder tenerlos. Falta de dinero. De vivienda. Sedentarismo. Desajustes hormonales. Es fácil encontrar motivos para dormir mal en una sociedad que ha dado la espalda a los ciclos naturales del sueño. Es un problema de salud pública que va mucho más allá del cansancio y que afecta a prácticamente todo el mundo desarrollado. Francia se convirtió la semana pasada en pionera en Europa al establecer una hoja de ruta gubernamental para abordar este fenómeno, y los expertos piden q