El virus sigue presente en África, donde se han diagnosticado más de 32.000 casos este año, pero los brotes fuera son escasos y controlados
Una noticia se encaramó a las portadas de los periódicos y los telediarios hace justo un año: la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaraba a la mpox (antes viruela del mono) como emergencia sanitaria internacional. Meses después, incumplido el temor de una rápida propagación al resto del mundo y una muy elevada letalidad, quedó en el olvido de occidente. Adrián H. Aginagalde, portavoz de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria, lo resume así: “La situación es la misma, pero ya no hay pánico”.
Lo que sucedía hace un año es que una nueva variante (el clado IB) parecía propagarse con más rapidez y letalida