Tal día como hoy, el 23 de agosto de 1559, sucedía un hecho insólito en la historia de la Santa Inquisición. Un alto cargo de la Iglesia católica, el arzobispo Bartolomé de Carranza, era arrestado por esta institución, creada en tiempos de los Reyes Católicos, por cargos de herejía.

De origen navarro y natural de la localidad de Miranda de Arga, el arzobispo Bartolomé de Carranza fue uno de los hombres más influyentes en la Corte del Rey Felipe II.

Desde muy joven inició sus estudios en el colegio de gramáticos de San Eugenio de Alcalá de Henares. Lo hizo tutelado por su tío, el doctor Sancho Carranza de Miranda. Con 16 años ingresó en la Orden de Santo Domingo en el convento de Benalague, en Guadalajara. Allí completó los estudios de filosofía y teología. Pronto descubrieron sus grandes

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