El 27 de agosto, Lima fue testigo de un espectáculo vibrante cuando Green Day se presentó en el Estadio San Marcos. La banda, liderada por Billie Joe Armstrong, ofreció un concierto lleno de energía y momentos memorables que quedarán grabados en la memoria de sus seguidores. Durante la actuación, Billie Joe sorprendió al público al invitar a una joven fanática peruana, identificada como Dani, a subir al escenario. Ella, visiblemente emocionada, se unió a la banda para interpretar "Know Your Enemy", generando una ovación ensordecedora entre los asistentes. Dani expresó su alegría en redes sociales, afirmando: "Lo di todo".

El evento atrajo a miles de fanáticos, quienes se prepararon con semanas de anticipación, acampando para asegurar un lugar en la primera fila. Desde el inicio, el ambiente fue electrizante, con un escenario impresionante y una banda telonera, Bad Nerves, que calentó el ambiente antes de la llegada de los íconos del punk rock. A las 7 de la noche, el estadio retumbó con los acordes de "American Idiot", marcando el inicio de una noche llena de clásicos.

Green Day continuó con un repertorio que incluyó éxitos como "Holiday" y "Boulevard of Broken Dreams", mientras el público coreaba y saltaba al ritmo de la música. La conexión entre la banda y los asistentes fue palpable, con Billie Joe animando a la multitud a participar y disfrutar del momento. La locura se desató con "Welcome to Paradise", donde los pogos se hicieron presentes, creando un ambiente de pura adrenalina.

El concierto también estuvo marcado por un curioso incidente al final del show, cuando el baterista Tré Cool lanzó una baqueta al público, provocando una disputa entre dos fanáticos que intentaron quedarse con el objeto como recuerdo. La escena fue capturada en video y rápidamente se volvió viral en redes sociales.

A medida que el concierto avanzaba, la banda ofreció una mezcla de nostalgia y nuevos temas, cerrando con "Good Riddance". Billie Joe agradeció al público peruano con un emotivo: "¡Gracias, te amo… Perú!", desatando una ovación que resonó en todo el estadio. La noche culminó con la sensación de que Green Day, tras más de tres décadas de carrera, sigue siendo un referente del punk rock, capaz de conectar con sus seguidores de manera única.