Algo no encajaba en el ambiente. Estaban el sillón capitoné verde musgo, las lustrosas mesas de estilo y las mismas lámparas de pie que flanqueaban el cuadro de la condesa italiana Colleoni, protagonista de "Retrato de una dama" , que coronaba la escena, pero el cuadro no estaba . A golpe de vista, sobre esa misma pared, recién llegados, algo turbó a los fiscales, porque desentonaba.

Pronto lo supieron: colgado con un tarugo fisher, un tapiz con imágenes de caballos ocupaba el sitio del cuadro que los federales habían ido a buscar, la obra desaparecida hace 80 años, robada por los nazis y que, por un descuido, fue descubierto en un chalé de Mar del Plata. La propiedad perteneció a Fiedrich Gustav Kadgien , el "mago de las finanzas de Hitler", uno de los nazis más buscados y que mu

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