En el dinámico entorno empresarial venezolano, la protección de la infraestructura crítica emerge no como un gasto, sino como una inversión estratégica crucial para asegurar la rentabilidad.
Las interrupciones en el suministro eléctrico o las fluctuaciones de voltaje pueden provocar pérdidas económicas sustanciales, impactando de forma directa los ingresos y la continuidad de las operaciones, al igual que la reputación y confiabilidad operativa de la empresa.
Un informe de Information Technology Intelligence Consulting (ITIC) revela que el 98% de las organizaciones reporta que una sola hora de inactividad causa pérdidas superiores a los $100.000. Esta cifra enfatiza la imperiosa necesidad de proteger los sistemas críticos que sostienen la producción y los servicios.
Protección de