La primera serpiente de verano ha sido eclesiástico-judicial. Me refiero a la sentencia aparecida en los medios el 1 de agosto de 2025 respecto a las monjas de Belorado (Burgos). El tema es divertido si se hace memoria y se tienen en cuenta el desconocido Derecho Canónico y uno de los pilares de la doctrina católica. De hecho, el trasfondo de Belorado no es una disputa teológica ni mucho menos. El tema es más humano que divino y para nada teológico.
Las monjas de Belorado, pertenecientes a las Hermanas Pobres de Santa Clara, de los Monasterios españoles de Belorado y Orduña, en mayo de 2024 publicaron el “Manifiesto Católico”. Son 70 páginas de un ladrillo cuya autoría se supone que corresponde a la entonces madre abadesa Sor Isabel de la Trinidad (de nombre Laura García de Viedma)