CIUDAD DE MÉXICO (EL UNIVERSAL).- En 1990, Juan Gabriel llevó su música al corazón cultural de México: El Palacio de Bellas Artes , un recinto reservado históricamente para la ópera, la música clásica y el ballet, abrió sus puertas para recibir a uno de los artistas más queridos del país.
Acompañado por la Orquesta Sinfónica Nacional de México, dirigida por Enrique Patrón de Rueda, el "Divo de Juárez" ofreció una histórica serie de cuatro conciertos que marcaron un antes y un después tanto en su carrera como en la historia del recinto.
Aquel espectáculo derivó en su primer álbum en vivo, publicado el 20 de diciembre de ese mismo año, y nominado a Álbum Pop del Año en los Premios Lo Nuestro de 1992.
El repertorio fue una celebración de sus clásicos , con temas como "Has