Nunca fue una presa más. Las reclusas la adoraban, le pedían autógrafos y fotografías, favores inútiles y prebendas nada claras. se convirtió en la «reina» de la prisión de mujeres de Alcalá de Guadaira, cuando entró a cumplir una pena de dos años, el 21 de noviembre de 2014. Era poco antes de las ocho de la mañana cuando aparecía en la puerta acompañada de su hermano Agustín.

Hasta pocos días antes de empezar la condena todavía confiaba en que no sería encarcelada , pero el juez no tuvo piedad con ella y la obligó a convertirse en presidiaria. Conmoción mediática total y escándalo por todo lo alto.

El juez la mandó entre rejas

Isabel se había sentado en el banquillo acusada de blanquear capital de su entonces pareja sentimental, Julián Muñoz, ex alcalde Marbella. Y la recluyeron en e

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