La relación entre la dieta y la salud cardiovascular es profunda y ha estado rodeada de muchos mitos que la evidencia científica actual ha ido derribando. Esta respalda que una dieta rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y grasas saludables como el aceite de oliva, y baja en grasas saturadas, sal y azúcares, como la dieta mediterránea o DASH, mejora la salud cardiovascular y reduce el riesgo de enfermedades del corazón.
Mitos como la idea de que no se puede tener sobrepeso y estar saludable o que solo los ancianos son afectados por enfermedades cardiovasculares (ECV) han sido desmentidos por la ciencia.
Una dieta balanceada y el ejercicio regular son fundamentales para la salud del corazón, y se recomienda siempre consultar a un profesional de la salud para obtener a