“ El asesino de mi Negrita está fuera de la familia ”, reflexionaba hace exactamente veintidós años, a fines de agosto de 2003, la mamá de María Marta García Belsunce, Luz María Galup Lanús, en la única entrevista que dio en la intimidad de su departamento de Recoleta, a meses de cumplirse un año del homicidio de su hija, ocurrido el domingo 27 de octubre de 2002 en su casa del country Carmel, cuando fue masacrada de seis balazos calibre 32 en el cráneo.
Con sus ojos al borde de las lágrimas, confesó que todas las noches cuando se iba a dormir le pedía a Dios que su hija pudiera descansar en paz: “¿Por qué te fuiste, vos no te merecías una muerte con semejante saña y violencia?”, repetía mientras rezaba e imploraba por ella. Su rostro reflejaba el dolor imposible de describir que sentía