Pocos zaragozanos recuerdan que donde hoy se levanta Aragonia , uno de los complejos más modernos de la ciudad, no había mucho más que una gasolinera y un descampado . En pleno distrito Universidad, este espacio ha pasado en apenas dos décadas de ser un terreno sin vida a convertirse en un referente arquitectónico, comercial y social.

La transformación fue posible gracias a la promotora Zaragoza Urbana , que invirtió 150 millones de euros en un ambicioso proyecto diseñado por el arquitecto Rafael Moneo. El centro abrió sus puertas en septiembre de 2009, coincidiendo con el impulso que la Expo 2008 había dado a grandes proyectos urbanísticos en Zaragoza.

Un edificio con todo en su interior

El complejo cuenta con 170.000 metros cuadrados construidos sobre un solar de 13.263 m²

See Full Page