Fue una pelea arreglada.

Al menos eso se dice en los fondos del Senado de la República, del poder y en quienes manejan hilos de la política.

Partamos:

Ni en el Senado ni en Palacio Nacional y menos en Morena aguantan las impertinencias de Gerardo Fernández Noroña.

Significaría el rechazo del coordinador Adán Augusto López, quien está desesperado en doble vía, por los manejos económicos de aquél y su despotismo.

Es decir, se ha despachado en el manejo de los recursos -¿de dónde salió la mansión de Tepoztlán?-, en la contratación de ujieres para sí y para todo y en el trato a propios -Morena, PT y Verde- y no se diga a los opositores.

Basta escuchar las grabaciones sobre cómo calló el miércoles a la panista Lilly Téllez, cómo le negó la palabra a ella y cómo se comportó con Alejandro A

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