La política de recorte estatal impulsada por el gobierno de Javier Milei continúa profundizándose. Según el último informe del Ministerio de Desregulación y Transformación, en julio se destruyeron 1.164 empleos públicos, elevando el total de bajas a 53.345 desde el inicio de su gestión. El impacto alcanza tanto a la Administración Pública Nacional como a las empresas estatales.
Del total de puestos eliminados, 31.114 corresponden a la administración central, mientras que 16.886 provienen de empresas públicas. En términos porcentuales, esto representa una reducción del 15,1% en la nómina estatal y del 18,5% en las empresas del Estado. El ajuste no solo se traduce en despidos, sino también en retiros voluntarios y renuncias forzadas por deterioro salarial.
El informe oficial destaca que el