Durante más de 70 horas, 33 soldados secuestrados en Guaviare mantuvieron en vilo a sus familias, a la comunidad y a las autoridades nacionales. Finalmente, en la tarde del jueves 28 de agosto, la Defensoría del Pueblo confirmó su liberación, noticia que trajo alivio en medio de la creciente tensión en la región. Los militares, pertenecientes al Ejército Nacional , fueron entregados en condiciones de seguridad luego de un operativo de mediación que involucró a líderes locales y organismos humanitarios. A la espera de un helicóptero que los trasladara a una zona segura, la situación marcó un nuevo episodio en el complejo escenario del conflicto armado en Colombia .
La retención de estos efectivos militares reflejó una vez más las vulnerabilidades en el suroriente del país, donde el