Dormir es una necesidad biológica esencial. Se estima que un ser humano pasa cerca de un tercio de su vida durmiendo.

Sin embargo, existen casos documentados aunque extremadamente raros de personas que afirman no necesitar dormir o que lo hacen en cantidades mínimas sin sufrir consecuencias aparentes.

Esto plantea una pregunta intrigante: ¿vivir sin dormir es una anomalía médica o un don excepcional?

El caso de los “dormidores mínimos”

A lo largo de la historia, han surgido historias de personas que duermen solo una o dos horas al día, o incluso afirman no dormir en absoluto durante años.

Algunos de estos casos se han popularizado en medios, como el de Thai Ngoc , un granjero vietnamita que aseguró no haber dormido desde 1973, o el de ciertos individuos que, sin entrenamiento previ

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