Con su sencillez, solidaridad y belleza, Astrid de Bélgica se ganó el cariño de un país que la recibió con los brazos abiertos; sin embargo, cuando tenía solo 29 años, su destino quedó trunco
Hace 90 años. La historia de la corta vida de la reina que todo un pueblo amó y murió en un trágico accidente en los brazos de su marido

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